En este valle de lágrimas quien no llora no mama.
¡Cuántas lágrimas de cocodrilo recorren el Nilo!
Mas no confundan susceptibilidad con sensibilidad, la segunda siempre tuvo la empatía de evitarla.
Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...