El castigo de Narciso

Aquel reflejo le nublaba su belleza.
Renunció al amor, por ser amado.
El pobre Narciso, que aún mirándose en él,
no supo ver el lago.

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...