miércoles, 18 de febrero de 2026

El ancla


Navego la indiferencia.
El mundo que toco hiela,
invierno terco y sombrío.

Mi barco zozobra entre océanos de rostros,
bajo la borrasca del desamparo,
donde el viento apaga mis oídos.

Y tu voz me arrulla
frente a los cantos de sirena.

Soy apenas un polizón 
a bordo de este sinsentido.
Me arrojaste al mundo sin permiso,
y no te culpo, mientras tu llama respire.

Porque, desde el principio,
yo solo sigo aquí por ti…

como el ancla que sostiene
el desconcierto.

viernes, 30 de enero de 2026

Rumores

​Su voz se deshilacha.

El eco ovilla naderías

que a cada vuelta palidecen.

​La convicción dicta

una melodía del alma

que, como aguja,

atraviesa la urdidumbre

de las interferencias.


Y me ciño al hilo de lo digno.

​¿Quién es nadie, salvo lo amado?

​— Bordando el tapiz —

nadie es quien dijo nada.

sábado, 3 de enero de 2026

La grieta

Nacer y crecer en el hedor,
hasta adaptarse.
Yo no tuve esa supuesta dicha.

Siempre anduve buscando la grieta
que ventilara el bloque.

Aferrado a la mínima rendija,
solo
para probar el aire.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

El aroma del desencuentro

Nos perdemos
tras las bambalinas
del teatro de la complacencia.

Almas distantes…
mientras las sombras replican los gestos.

El humo denso del desencuentro
huele a un incienso barato.

Se esfuma la vida
en el ensayo.

…qué amarga dulzura la nuestra
si no pude hallarte,
es porque nunca fuimos.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Embriagaos- Charles Baudelaire

Hay que estar siempre ebrio. Todo se reduce a eso; es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo, que os destroza los hombros doblegándoos hacia el suelo, debéis embriagaros sin cesar.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como os plazca. Pero embriagaos.
Y si alguna vez os despertáis en la escalinata de un palacio, tumbados sobre la hierba verde de una cuneta o en la lóbrega soledad de vuestro cuarto, menguada o disipada ya la embriaguez, preguntadle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, canta o habla, preguntad qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj os contestarán: «¡Es hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, embriagaos; ¡embriagaos sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como os plazca.»

Charles Baudelaire

sábado, 20 de diciembre de 2025

Kairós

Déjenme escuchar al cuerpo
y acoger los dictados del alma.
Déjen que la oscuridad cierre
la persiana de mis párpados…
abiertos a la luz del alba.
Déjenme retozar
en la naturaleza que me hizo,
hallarle un sentido al poema.

Me urge vivir sin prisa.
Yo soy un insurrecto del tiempo:
lo gano al perderlo.
Déjenme sin horario,
sin agenda,
lejos de la tiranía de Cronos.

Para ustedes,
los inquisidores del rendimiento:
no hay mayor revolución
que la pereza improductiva,
en su quietud fecunda.
Ella sabe
a la raíz perdida,
a la savia que recuerda
el nombre verdadero de las cosas.

No me midan en cifras,
no me exijan frutos fuera de temporada.
El árbol que soy
crece hacia dentro
antes de ofrecer su sombra.

Mientras ustedes cuentan mis horas,
yo aprendo a habitarlas.
Mientras compiten,
respiro.

Déjenme ser lento
como la herida que sana,
como el musgo que conquista la piedra.

No busco llegar primero,
sino pleno.
Porque vivir —aunque les incomode—
no siempre produce,
pero siempre transforma.

El ancla

Navego la indiferencia. El mundo que toco hiela, invierno terco y sombrío. Mi barco zozobra entre océanos de rostros, bajo l...