La fosa erguida

Soy un cementerio biológico,
una fosa erguida.

Del huerto y la granja
devoro la vida
que en mí se consume.

El precio de la carne
por un fugaz suspiro. 

Cuánto sacrificio
para sostenerme.

Cortesía

Me hastía el tintineo de hojalata
cuando las armaduras chocan,
las muecas aprendidas,
los gestos que barnizan el sentido.

Soy un espantapájaros entre el maíz.
Anhelo la cortesía de ser,
que tirite la verdad.

Prefiero el soplo helado de la honestidad
a la cálida vacuidad del artificio.

Intimidad

Hurga el panóptico
hasta el tuétano.

Somos carroña
del buitre
que todo lo ve.

Envidio el aire
que atraviesa los cuerpos
hasta que lo respiran

La elegante discreción
del incauto.

No quedan cortinas.
La transparencia
opaca.

Hormesis

El magma estalla en cumbre 
y se hace altura.

Amable, la justa adversidad.
Estériles, los mundos ingrávidos.

Gracias a la presión, 
me elevo.

Esqueje

Pronto fui tronchado                                          
de ambas ramas.
Pronto hicieron de mi himno
el desarraigo.

No es la savia de mi estirpe
la que comparto,

sino el pulso clandestino y lacerante
de ensayar                                                         
las raíces del destino                                          
en otra tierra.

Utopía

La realidad deseada
deviene tras el reverso
de lo imposible.

Solo había que verlo.

La fosa erguida

Soy un cementerio biológico, una fosa erguida. Del huerto y la granja devoro la vida que en mí se consume. El precio de la carne por un fuga...