Tropezar —
incluso con el éxito.
Señal o señuelo:
el camino mismo.
Raíces devorando templos,
huellas bajo la lluvia,
apenas un pelo en la sopa.
Nada para la vanidad,
ni sello contra el devenir;
el curso anónimo.
La sequía aprende a no tocar. La humedad es un espejo que ama las raíces. Nada brota si la lluvia olvida