Tropezar —
incluso con el éxito.
Señal o señuelo:
el camino mismo.
Raíces devorando templos,
huellas bajo la lluvia,
apenas un pelo en la sopa.
Nada para la vanidad,
ni sello contra el devenir;
el curso anónimo.
Más allá, latiremos juntos. Será cuando el hongo, cebado por su muerte, vele por el prójimo como un micelio mudo, sin eco y sin testigos. Ba...