Las joyas del olvido

Lucía el sol por las rendijas.
Sentí que mi amor era un cofre,
la vida un susurro ahí fuera.

En vano aguardaba el tesoro
que el polvo encubre.

Había olvidado entregarlo
y ya ni la urraca acudía.
Sin luz las joyas no brillan.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...