La vida

Me tambaleo sin asideros, como un vagabundo,
en mi obstinado empeño por comprender el mundo.
Extenso mar abierto,
donde todo vale y nada es cierto,
que recoge infinitas estelas.
Las trazadas por libres navíos de infladas velas,
que con rúbricas diferentes,
firmaron un mismo documento: la vida

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.