en mi obstinado empeño por comprender el mundo.
Extenso mar abierto,
donde todo vale y nada es cierto,
que recoge infinitas estelas.
Las trazadas por libres navíos de infladas velas,
que con rúbricas diferentes,
firmaron un mismo documento: la vida
La realidad deseada deviene tras el reverso de lo imposible. Solo había que verlo.