El Vertedero de Conciencias

La culpa se disculpa,
expiación en confesión,
es su consuelo.

Huele a tierra el paraíso. 

Sobran alas,
faltan palas
que escarben 
su conciencia.

Aquí hay tanto a tender
como a atender.
¿O a su fe
no le basta
el mundo entero?

La vida
es el resto que dejamos.

Y en la conciencia,
—adiós a Dios—:
su vertedero.

Utopía

La realidad deseada deviene tras el reverso de lo imposible. Solo había que verlo.