DELICADEZA

No está
en unos dedos de seda.
Ni en la brisa
que acaricia la firmeza.

—Que también—

Sino en el suave gesto
de acurrucar
lo vulnerable.

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...