La oración de Weil

Me sanaron los oídos.

Oraba al atenderlo.

Y aunque era un bien escaso,

que —como en clepsidra— se vacía,

en un desgarro airoso

estaba dispuesto

a ofrecerle mi tiempo,

o, más bien, quizá…

a arrancármelo.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...