La deuda

Tú que buscas plenitud ahí fuera,
acaso no sabías que ya eras la naranja entera. 

Que el amor no era cobrar las facturas pendientes,
ni tampoco la limosna que mendigan esos socios asustados, 

sino, justo, cuánto a sí mismos se deben.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...