De ilusión, iluso.
De oportunidad, oportunista.
De libertad, libertino.
De vida, vividor.
Y así un sinfín.
Se os ve el peluquín lenguas de palo,
quién dijo que el oficio de vivir fuera malo,
¡celébralo!
Nacer y crecer en el hedor, hasta adaptarse. Yo no tuve esa supuesta dicha. Siempre anduve buscando la grieta que ventilara el b...
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