De ilusión, iluso.
De oportunidad, oportunista.
De libertad, libertino.
De vida, vividor.
Y así un sinfín.
Se os ve el peluquín lenguas de palo,
quién dijo que el oficio de vivir fuera malo,
¡celébralo!
La realidad deseada deviene tras el reverso de lo imposible. Solo había que verlo.