Trampas del lenguaje

Sospecho que ni la lengua nos quiere ilusionados por una oportunidad de libertad en vida.

De ilusión, iluso.
De oportunidad, oportunista.
De libertad, libertino.
De vida, vividor.

Y así un sinfín.
Se os ve el peluquín lenguas de palo,
quién dijo que el oficio de vivir fuera malo,
¡celébralo!

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.