Tan lejos, tan cerca

A veces, si el trato se enfriaba, supongo que prefería recordarlas.
Algunas personas ganaban a distancia. 
Puede incluso que su ausencia las hiciera aún más presentes. 

Después de todo, aquí en el hemisferio norte bien sabemos, que en nuestro perihelio, de nada nos sirve acercarnos al sol a menos que éste se incline a saludarnos.
Que esa estufa solo nos calienta al alejarse. 

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...