La mirada sonriente

Nada tan surrealista como la alegría. 
Sonríe la mirada y el mundo se hace amable alrededor.

Nada cambia en realidad excepto tú

Y sin embargo,
la rutina escapa de la monotonía, los grises recobran el espectro y estalla la complicidad.

Cuando estás contento todo forma parte de la fiesta.

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.