Nacer y crecer en el hedor,
hasta adaptarse.
Yo no tuve esa supuesta dicha.
Siempre anduve buscando la grieta
que ventilara el bloque.
Aferrado a la mínima rendija,
solo
para probar el aire.
Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...