Nacer y crecer en el hedor,
hasta adaptarse.
Yo no tuve esa supuesta dicha.
Siempre anduve buscando la grieta
que ventilara el bloque.
Aferrado a la mínima rendija,
solo
para probar el aire.
Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...