La dinámica productiva

La estrategia del poder era tan mezquina como astuta. El engranaje de una maquinaria perversa.

La mano de obra se desarmaría al limitar el ocio a sus labores, perpetuando un bucle infinito.

Sin espacio o acceso a la cultura, una tácita ley de dependencia anularía el espíritu crítico al agradecer el abuso, mientras la dinámica productiva garantizaba la subordinación al lucro.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...