Estatuas de sal

Cuando no lleguen solos,
para que no nos petrifique,
a la vida hay que provocarla con cambios.

Para no mirar atrás como estatua de sal.
Para que no se nos pase aguardando un encuentro.
Para no ser comidos por el mundo,
mientras ella se nos lleva por delante. 


* Estatua de Edith, esposa de Lot, huyendo de Sodoma.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...