sábado, 26 de noviembre de 2022

El viejo cactus

El rencor ya no bebía en su fuente.
El tiempo fue su mayor sequía.

Con la edad, como un viejo cactus,
mientras se agotaba,
aprendió a administrar su energía.

Cierto, sus púas advertían al odio

Mas él miraba cada gota de aprecio con gratitud,
al desprecio con indiferencia.
y a la indiferencia.
Bueno, él ni siquiera la veía.


* Fotografía de un Cephalocereus Senilis, alias "cabeza de viejo".

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La grieta

Nacer y crecer en el hedor, hasta adaptarse. Yo no tuve esa supuesta dicha. Siempre anduve buscando la grieta que ventilara el b...