Al fin y al cabo, nuestra historia es un relato de ficción, somos cronistas de nuestras sugestiones.
*Fotografía: pintor retratando una panorámica de Gyantse, durante mi estancia en el Tibet (2014).
Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Como el ciervo que se adentra en la espesura para sangrar a solas. Cuánto call...