Xenofobia

Sutiles son los aromas del mundo
que el vagabundo recorre.
Fulgor del alba que al alma socorre,
mientras el odio conspira en su sombra.

Mas ya nadie se asombra de su asedio.
Tan vil como frágil es el odio.

Amor que deja poso es silencioso.
Mas cuando tirita,
el miedo es odio, el odio grita, irrita.

Insegura amenaza,
cobardía disfrazada de otra raza.

Pues el miedo, que caza, agobia
y por algo llaman xenofobia,
al instinto,
de temer a lo distinto.

La fosa erguida

Soy una necrópolis viva, una fosa erguida. Del huerto y la granja devoro la vidas que en mí se integran. El precio de la carne por un fugaz ...