miércoles, 6 de octubre de 2021

Lo que queda

Como el niño juega revolviendo objetos en su habitación, así el humano, accidente de ese accidente al que llamamos vida, mientras regresa a su casualidad, se esmera por trascender en el desorden. 

¿Qué nos quedará, qué quedará de nosotros?

- Del cuerpo, un cúmulo de átomos distraídos, dispersos del todo, tan sólo una mota de polvo después del fuego prestado y del espíritu, fugaz ilusión entre la indiferencia cósmica, una melodía pasajera entre la sinfonía del universo. 

Somos la tierra que pisamos, el océano que surcamos, disolviéndonos en él. No hay timón ni timonel, ni carta de navegación, sino la deriva de los tiempos. 

- Nada queda de nosotros y nada nos queda, salvo el todo que fuimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La grieta

Nacer y crecer en el hedor, hasta adaptarse. Yo no tuve esa supuesta dicha. Siempre anduve buscando la grieta que ventilara el b...