La cometa

El azar sopla en el viento cuando saco mi cometa a pasear. El rumbo es un pulso entre su fuerza y mi destreza. Tratando de sujetar el sedal, la voluntad y el destino, corrientes que sin aviso viran. 

Vuela la libertad empujada, mientras aún resista, el fino hilo que nos mantiene al mando.

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.