¿Por qué recorrer conscientemente el camino equivocado?, si cuanto más me adentro, más debo retroceder para proseguir mi verdadera senda.
¿Por qué no deshacerme pronto de este yugo?, que no me deja incorporar para mirarte de frente.
¿Por qué?
Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.