En la montaña

Los largos tramos que en mi ascensión recorro con esfuerzo, serán meras pinceladas cromáticas, de la panorámica global que a mi paso creo.

¡Ayúdame nueva visión, a redimensionar mi vida a su justa medida y a tomar consciencia de mi prescindible e insignificante existencia! Pues no soy más que una remota estrella, dentro del vasto firmamento y mi luz brilla intermitentemente, ahogándose en la penumbra cósmica.

Huésped que la montaña acoge amablemente en sus entrañas, deseo avanzar con sigilo, renovando mi materia pretenciosa y desconsiderada, a cada bocanada del aire puro, que me envuelve acariciándome como un sedoso manto.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...