En la montaña

Los largos tramos que en mi ascensión recorro con esfuerzo, serán meras pinceladas cromáticas, de la panorámica global que a mi paso creo.

¡Ayúdame nueva visión, a redimensionar mi vida a su justa medida y a tomar consciencia de mi prescindible e insignificante existencia! Pues no soy más que una remota estrella, dentro del vasto firmamento y mi luz brilla intermitentemente, ahogándose en la penumbra cósmica.

Huésped que la montaña acoge amablemente en sus entrañas, deseo avanzar con sigilo, renovando mi materia pretenciosa y desconsiderada, a cada bocanada del aire puro, que me envuelve acariciándome como un sedoso manto.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...