escarbando más allá de las concepciones triviales.
Volaron con la libertad de los sueños,
donde no caben esclavos, ni dueños.
Y en su vuelo recogieron mi sustento,
como un rapaz hambriento.
Recolecté mi alma en pequeñas proporciones,
disueltas entre inmensos montones.
Ahora este grito libera,
a pensamientos cautivos, de su larga espera.
Para que sensaciones de euforia y amargura,
sean como raudos ecos, repetidas a cada nueva lectura.