Ecos de mí

Ecos de mí ahondaron las superficies terrenales,
escarbando más allá de las concepciones triviales.
Volaron con la libertad de los sueños,
donde no caben esclavos, ni dueños.

Y en su vuelo recogieron mi sustento,
como un rapaz hambriento.
Recolecté mi alma en pequeñas proporciones,
disueltas entre inmensos montones.

Ahora este grito libera,
a pensamientos cautivos, de su larga espera.
Para que sensaciones de euforia y amargura,
sean como raudos ecos, repetidas a cada nueva lectura.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...