Las Estaciones

Cuatro pieles
vestían al árbol.

Ya no aguardaba a la belleza:

aprendí
a habitar todas sus formas,
hasta desear lo irrepetible.

La fosa erguida

Soy una necrópolis viva, una fosa erguida. Del huerto y la granja devoro la vidas que en mí se integran. El precio de la carne por un fugaz ...