Se ensalza un instante
y se niega el trayecto.
Los jóvenes se burlan
del eco que los nombra.
Se hunde en la piel
el peso de la historia.
La cosmética disfraza las arrugas
que no surcan en la carne.
Dadas las señales no puede ser tan terrible: el canto del cisne, el semen de los ahorcados. Dejar de sentir. La ausencia de ser.