miércoles, 18 de febrero de 2026

El ancla


Navego la indiferencia.
El mundo que toco hiela,
invierno terco y sombrío.

Mi barco zozobra entre océanos de rostros,
bajo la borrasca del desamparo,
donde el viento apaga mis oídos.

Y tu voz me arrulla
frente a los cantos de sirena.

Soy apenas un polizón 
a bordo de este sinsentido.
Me arrojaste al mundo sin permiso,
y no te culpo, mientras tu llama respire.

Porque, desde el principio,
yo solo sigo aquí por ti…

como el ancla que sostiene
el desconcierto.

El ancla

Navego la indiferencia. El mundo que toco hiela, invierno terco y sombrío. Mi barco zozobra entre océanos de rostros, bajo l...