La herida de los justos

Me hiere la verdad de los justos,
como un grito ahogado.

Su incomprensión: mi alienación.
Su justicia: el tedio.

Ellos cuidan,
con el mismo cuchillo,
la herida que te abren.

Solo en mi templo
su ley se desvanece.
No entran.

Allí dejan de sangrarme
sus certezas..

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...