me reservo el valor de la mirada.
Rendido al rendimiento,
acudo a la melodía de vivir,
sin peso,
como el silencio
que respira entre las notas.
Me cobijo en el vacío de lo inútil.
Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...