y a sus sueños naufragar en un estanque.
Vi a su vida entumecer
y a una mota de polvo sobre el brillo.
No hay quietud sin inquietud,
ni la hay si el mundo gira.
Por mal que les pese,
los indecisos deciden, lo sepan o no.
Parecía acechar fantasmas, mientras descifraba el firmamento. Logró constelar los puntos, delinear la geometría del vacío. Sus ojos moraban ...