Los aires de grandeza

Los vientos de cambio se llevaron sus aires de grandeza. Cayó de un pedestal de humo en cuanto comprendió su pobreza.

Por fortuna no podemos comprar la clase.
Uno no es lo que tiene, sino lo que contiene.

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.