Se degrada la felicidad del tonto por su ingenuidad. Se dice que la inteligencia aflige desde la consciencia.
Pero si una sonrisa alivia, hace falta mucha astucia para sobreponerse a las tragedias del mundo.
Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...