Podríamos llamarlo amistad

Podríamos cribar la multitud en un fetiche 
y superar la cortesía de volver a insistir en conocernos. 

Podríamos festejar en la abundancia e intuir, sin demanda, la carencia y compartirla.

Podríamos sellar con lealtad y compromiso la palabra, antes que se la lleve el viento.

Podríamos construir, a prueba de fuego y tormenta, un refugio contra la indiferencia.

Podríamos blindar la distancia y el tiempo
y llenarlo de luz, color, vida.

Podríamos llamarlo amistad.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...