Resignado a la esperanza

Sueña el peregrino que de entre las onduladas dunas va a asomar el oasis que su sed ha de saciar

El sol luciendo una sombra que ciega
Los pies llagados de caminar, al caminar

Y en esta guerra absurda ya no hay tregua sino al detenerse
Sino al obviar la sed

La resignación es una dulce derrota 
La vida un empeño del instinto 
¡Cuánto duele ...!
¡Cuánto duele la esperanza!

Mas no debemos nunca difamarla.
No, mientras la musa guíe
A quien la lucha inspira.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...