Una feliz serendipia

No sabe a placeres bocado,
ni se persigue,
como a la zanahoria del burro

Tratar de prolongarla 
es como tratar de retener la brisa
O acaso puede atraparse el cielo
con el cazamariposas que somos

Muy por encima de las leyes,
no es un derecho,
que se exija o conquiste
Ni siquiera un deber que a voluntad proceda

Conformémonos con la serendipia de sentirla.
¡La felicidad sucede! 

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...