Una feliz serendipia

No sabe a placeres bocado,
ni se persigue,
como a la zanahoria del burro

Tratar de prolongarla 
es como tratar de retener la brisa
O acaso puede atraparse el cielo
con el cazamariposas que somos

Muy por encima de las leyes,
no es un derecho,
que se exija o conquiste
Ni siquiera un deber que a voluntad proceda

Conformémonos con la serendipia de sentirla.
¡La felicidad sucede! 

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...