El vertedero de conciencias

La culpa se disculpa.
Expiación en confesión es su consuelo.
Mas me duelo de su vuelo.
Que no busquen en el cielo,
cuánto no hallen en el suelo.
Créalo, créelo, devoto roto,
corazón en guerra.
El bello paraíso que quiso es su tierra
Y para ello
sobran alas, faltan palas
que escarben su conciencia
Aquí hay tanto a tender como a atender
O es que acaso a su fe
no le basta el mundo entero.
Docencia para la decencia es el sendero
Y en la conciencia, adiós a Dios,
su vertedero.

Letanía

Sístole, diástole. Sístole, diástole. ... La vida es la letanía de un zumbido, hasta que la alarma cesa. Cuánto empeño en la supuesta lógica...