lunes, 7 de febrero de 2022

A un Dios humano

No oro al oro, ni a quienes nos dividen.
Yo le rezo al Dios humano que compartimos,
para que nos una.

* Catedral ortodoxa de la Santísima Trinidad en Tiflis (Tsminda Sameba, Georgia, 2014).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La grieta

Nacer y crecer en el hedor, hasta adaptarse. Yo no tuve esa supuesta dicha. Siempre anduve buscando la grieta que ventilara el b...