Jinete de rodeo

En ocasiones, la vida te sacude, como un toro bravo a su jinete en el rodeo.

¿Cómo afrontar la adversidad? Algunos, hastiados del vaivén, acaban arrojándose al vacío. Otros, salen bruscamente despedidos, tratando de permanecer a lomos. 

Pero, sólo unos pocos, se alientan en el reto de domarlo. Perseverando, remontándolo caída tras caída, hasta la mansedumbre.

La llaga

Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.