Incluso en el éxtasis de nuestros aciertos, solloza la nostalgia de lo no vivido!
Cuando una parte resucita, la otra muere y viceversa, mientras aspiramos a una plenitud incompleta.
Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.