El Vertedero de Conciencias

La culpa se disculpa,
expiación en confesión,
es su consuelo.

Huele a tierra el paraíso. 

Sobran alas,
faltan palas
que escarben 
su conciencia.

Aquí hay tanto a tender
como a atender.
¿O a su fe
no le basta
el mundo entero?

La vida
es el resto que dejamos.

Y en la conciencia,
—adiós a Dios—:
su vertedero.

Faquires

Bancos,
cercenan el encuentro.
Alféizares,
muerden el pellejo.

El exilio acuchilla.

Somos faquires
tras el atrezzo.

Quieren borrar los márgenes
sin cerrar la herida.

No hay reposo,
el diseño es hostil.

Kintsugi

Las grietas 
también son mi firma.

Soy yo 
Hago lo q pienso y digo

Gauss

Prefiero a los insensatos de Shaw.

Su ala diestra evita
que nos ciegue la ignorancia. 

(Elipsis)

El trazo se agota.
Callar 
sostiene lo descrito.

En pedazos

Una pieza huida,
o eso creía.

Soy solo
un frag-
men-
to
de todo.

La tilde

Amen sin tilde.


​Pongan ahí el acento.

El Vertedero de Conciencias

La culpa se disculpa, expiación en confesión, es su consuelo. Huele a tierra el paraíso.  Sobran alas, faltan palas que escarben...