Sin trincheras

Aquí o allí,
déjame en mí.

Lo mío y lo tuyo:
dos trincheras abiertas
en el mismo barro.

Por qué manchar de sangre
el campo santo,
si la tregua reverdece.

Aprendiz de todo,
recluta de nadie

Utopía

La realidad deseada deviene tras el reverso de lo imposible. Solo había que verlo.