En la cuneta

Los títeres rompen sus hilos.
La plaza en vilo.
Y cae el disparo.

Su relámpago incendia.

En la cuneta,
junto a las flores sin dueño,

arde aún 
la hermosa insolencia
de atreverse a pensar. 

Cortesía

Me hastía el tintineo de hojalata cuando las armaduras chocan, las muecas aprendidas, los gestos que barnizan el sentido...