Últimas voluntades

Pirámides, rascacielos
y cajas de pino;
erguidas ante el olvido.

Da igual la seda o el trapo
del disfraz que habitamos:

el peso del nombre,
la importancia que nos dimos.

Me basta el fuego de vivir
hasta que lancen mi ego, ruidoso,
por la cadena del retrete.

El Vertedero de Conciencias

La culpa se disculpa, expiación en confesión, es su consuelo. Huele a tierra el paraíso.  Sobran alas, faltan palas que escarben...