Monstruos de hielo


Van dando tumbos los monstruos
por atajos que crean distancia,
escarchando de vileza la hermosura 

Y tanto mienten
que ni su verdad recuerdan,
y tanto roban
que ya nada propio les queda.

Fríos como el hielo de un cometa,
que en el fuego de su meta se degrada,
se desintegran
en la ardiente sumisión del propósito.

El Vertedero de Conciencias

La culpa se disculpa, expiación en confesión, es su consuelo. Huele a tierra el paraíso.  Sobran alas, faltan palas que escarben...