Se degrada la felicidad del tonto por su ingenuidad. Se dice que la inteligencia aflige desde la consciencia.
Pero si una sonrisa alivia, hace falta mucha astucia para sobreponerse a las tragedias del mundo.
Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.