Lisonjas

Siempre descreí de lisonjas, 
el prestigio es un péndulo.
Hoy estamos arriba y mañana abajo.

Yo soy un interrogante que se exclama.
pero no ando preguntándole al mundo quien soy.
Si soy o no suficiente.

Esa es tarea de uno.

El elogio es un arma de seducción,
a saber cuánto desprecio augura.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...