La amnesia del entretenimiento

A veces hay que recordárselo,
pues olvida el interés de algunos. 
No todo sirve.
Pedirle al entretenimiento que entretenga,
es elegir que algo nos abstraiga.

Pero hace falta ingenio para elaborar ese lapso.
Una afinidad que recuerde nuestro olvido.

Entretenerse es distraerse de uno.
Sumergirse en otras realidades.
Urdir puentes de olvido en la memoria.

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...