Y con la paja ajena se hizo un nido.
Nunca vi a ningún otro animal cazar sin hambre.
Creó un código tan infame,
que quebraron todas las balanzas.
¡Qué injustas son sus leyes!
Y sin embargo, el hombre sigue siendo,
el único animal que juzga.
Nadie sabe cuánto escuece la herida que la piel no exhibe. Cuánto calla el grito del silencio por compasión.