El placer de dudar

No miento si advierto, que faltando a la verdad sobran quimeras, peldaños de escaleras hacia el conocimiento.

Siempre quise arrancarle la corteza a la certeza y quedarme con la duda desnuda.
Hallar paz tras su falaz disfraz.

Mas quien desee que el saber le alumbre, será incapaz de detener su incertidumbre.

Mientras la verdad progresa, el placer de dudar es infinito. 

Faquires

Bancos, cercenan el encuentro. Alféizares, muerden el pellejo. El exilio acuchilla. Somos faquires tras el atrezzo. Quieren borr...