El placer de dudar

No miento si advierto, que faltando a la verdad sobran quimeras, peldaños de escaleras hacia el conocimiento.

Siempre quise arrancarle la corteza a la certeza y quedarme con la duda desnuda.
Hallar paz tras su falaz disfraz.

Mas quien desee que el saber le alumbre, será incapaz de detener su incertidumbre.

Mientras la verdad progresa, el placer de dudar es infinito. 

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...