El perdón

No hay mayor indulto que el que uno logre concederse.

Sin una disculpa propia, miente el perdón sin arrepentimiento, sufre el perdonado arrepentido. Así, mendigo de honra, si sólo el perdón se pide no se resuelve.

Pues con conciencia, el juez de adentro es más severo que el de afuera, hasta que absuelve. 

Intimidad

​ Hurga el panóptico hasta el tuétano. Somos carroña del buitre que todo lo ve. Envidio el aire que atraviesa los cuerpos hasta ...